martes, 14 de marzo de 2017

¿Por qué en España todo lo relacionado con el misticismo es una porquería?

No es posible comprender todo el mundo relacionado con el misticismo sin una mínima cultura sobre filosofía, ciencia, teología y como en el caso de este post, un poco de historia. En el tema de hoy ¿Por qué en España todo lo relacionado con el misticismo es una porquería?, tiene un origen claramente histórico.

En Inglaterra y sus territorios imperiales, desde 1735 y recientemente derogada ha existido la ley de la brujería que ha sido recientemente derogada, dicha ley no prohibía la magia, prohibía que el mago o el hechicero engañara a sus clientes o acólitos.  Recordemos que ha sido Inglaterra quien ha promovido una ley de consumo que defienda a las personas que acuden a los profesionales de la magia de engaños dentro de la Unión Europea, pero no de engaños sobre las artes, sino engaños sobre los resultados de las mismas, es decir, una ley del consumidor.

La idea que un país tenga una ley para proteger a quien se acerca al mundo esotérico, nos da una idea de la aceptación social del hecho mágico, no olvidemos que Inglaterra es la cuna de grandes movimientos esotéricos y el lugar donde las tradiciones espiritas y espirituales se han situado en las más altas capas de la sociedad. Recordemos que Inglaterra es la cuna de Cronwey, Wesscot, Reuss, Bessant y un sinnúmero de grandes pensadores y actores de esta visión de la vida.

Es comprensible pues que en un país con protección para la práctica de una actividad esta se haya mantenido en la luz permitiendo una cierta visibiliza ion y aceptación publica solo contestada por la Royal Society por razones de poder y de lobbys de influencia ya conocidos.

En Francia o mas concretamente en el Languedoc y por otra parte París, han sido dos reductos históricos. En el Languedoc, se mantuvieron firmes las corrientes espiritualistas nacidas con los albigenses y de un modo u otro se han ido perpetuando hasta nuestros días. Paris, la ciudad que desde la noche de los tiempos ha acogido a los huidos por herejes, por librepensadores y por las personas que se atrevían a pensar y obrar de otros modos a los establecidos, Pensad que la ley de 1562, promulgada por la reina Catalina de Médici, esposa de Enrique II, que fue llamada el "Edicto de Saint-Germain" y que consagraba la libertad de culto y conciencia, permitiendo a todos los perseguidos por la magia y el esoterismo refugiarse en Paris. Todos sabemos cómo acabó la historia, con la matanza de herejes que emprendieron los hugonotes y que en el sur fue contestada por los calvinistas matando católicos.

En cualquier caso, el estado inglés y el estado francés propiciaron leyes que permitieron que el pensamiento místico fuera aceptado socialmente y se generaron en dichos países una serie de sociedades de estudio, masonería, rosacrucismo, teosofía (nace en Polonia pero crece en Inglaterra y en EEUU), Golden Dawn, etc, etc,

Durante el periodo colonial, el pensamiento amable con el misticismo se exporta a las colonias y es en dichas colonias donde se importa y se mezclan conceptos, por su parte Inglaterra toma para si pensamiento hindú, chino y conceptos animistas africanos exportándolos a un tiempo a las colonias americanas, que, lo han mercantilizado como buenos estadounidenses. En el imperio francés por su parte, no tuvo demasiada influencia oriental pero si se embebió mucho del misticismo sufí, ya deslavazado del norte de África.

Si hablamos de España... La España de charanga y pandereta,  cerrado y sacristía,  devota de Frascuelo y de María,  de espíritu burlón y de alma quieta (Machado).

Si hablamos de España, que hemos pasado del vivan las caenas a favor del Fernando VII, “el felón” a Pepe Botella y de el a Isabel la de los tristes destinos, a una sucesión de repúblicas mal hechas y dictaduras militares para acabar con una democracia comida por el cáncer de la corrupción ¿Cómo podemos imaginar un país valido para que se genere el ambiente propicio para el librepensamiento?, Roso de luna, Xifré, Yombina, Morayta, todos acabaron siendo mas conocidos fuera que dentro. Por esta razón, muchos españoles han buscado las fuentes del esoterismo en Inglaterra y en Francia, también en menor medida en Portugal. Lo que hay en España es generalmente esoterismo de pandereta, como dice un buen amigo mío “esoterismo de herboristería” que hace mas mal que ayuda.



Algunas fuentes:
The Witch Cult in Western Europe (1921), The God of the Witches (1933), The Divine King in England (1954)―Margaret Murray