sábado, 26 de septiembre de 2015

Numerología parte 2

La armonía de las esferas, el números de la creación: el numero áureo.



La armonía de las esferas.

Cuentan que Platón paseaba cuando escucho una serie de ruidos rítmicos, se acercó a la fuente del sonido y vio que un herrero al golpear el hierro con el que trabajaba sobre un yunque con un martillo(1), comprobó con la observación que dependiendo del tamaño del martillo el sonido cambiaba habiendo una relación entre su peso aparente y el tono del sonido.

Platón interpretó que todos los cuerpos, incluidos los celestes, deberían generar un sonido el cual tendría un tono dependiente de su volumen y su distancia al observador. (2)

Platón, en un pasaje de Timeo, explica que esta armonía debería ser una escala basada en las proporciones del alma del mundo y ese alma del mundo no podría ser otra que la emanada por el Demiurgo platónico, es decir el supremo maestro y como para los platónicos los números del demiurgo eran el dos y el tres, la armonía no podría ser otra que la fusión entre los potencias del dos y el tres incluyendo la “unidad” y los dos números básicos.

1,2,3,4,9,8,27 …


Esta correlación de números se pueden extraer ciertas proporciones 1 a 2 (doble), 9 a 8 (semioctava) 3 a 4 (cuarta) y otras relaciones útiles en las matemáticas y en la música.

De estas proporciones los platónicos dedujeron que los planetas emitían sonidos armónicos en el universo. No andaban muy desencaminados los platónicos aunque si errados. En el siglo XVIII, la ley de Bode, o Titius-Bode, pretendía hacer lo mismo con las distancias de los cuerpos celestes creando la siguiente formula a=(n+4)/10 que provocaba una secuencia distinta a la platónica.

0,1,2,4,8,16,32,64,128

Lo cierto es que tanto los platónicos como Bode se equivocaron aunque por estrechos margenes. Pero ambos situaron Céres en el ocho, cuando Céres no existía ni se conocía y hoy sabemos que en el 8 estaría el cinturón de asteroides.

Hoy la ciencia nos dice que la armonía de las esferas estaba equivocada, pero las secuencias numéricas nos pueden ayudar a otras investigaciones...

Para acabar una cita de la novela “El ultimo Catón”, de Matilde Asensi.

De los múltiples caminos posibles – reflexionó-, la humanidad eligió probablemente, el mas triste de todos. ¿No le gustaría creer que existe música en el universo?

(1) La historia debe ser probablemente simbólica, la simbología del trabajo, yunque y martillo es bastante popular, desde logotipos socialistas y comunistas a otros de extrema derecha, Mjöllnir, Thor etc.
(2) Platón, La República, 530d y 617b; Critón, 405c)


El numero de creación, el numero áureo.

En la idea de la creación mediante la creencia en un dedo de Dios que traza el universo, existe, como prueba mas irrefutable un patrón numérico que solo puede ser interpretable desde la óptica de un malla energética universal que se revela desde lo más ínfimo hasta lo más grande, en los seres vivos así como en las cosas no vivientes— revela la pasmosa obra de Dios y Su interés en la belleza, la función y el orden.

Ese patrón es un numero: 1,61803398 y que para redondear diremos que es 1,61 es el llamado numero áureo, también conocido como numero de oro, sección, proporción, razón áurea o de oro y sobre todo y aquí del misterio, “La Divina Proporción". Si existe algo en el universo que se cumple invariablemente es esta proporción, este mágico numero, es precisamente el arquitecto del universo, la naturaleza y la humanidad.

La divina proporción esta consciente o inconscientemente en las medidas de nuestras sillas, mesas, pantallas de ordenador, cines, butacas, coches y en todo aquello que a la vista nos resulta normal. Hasta los menús de los restaurantes.

Del numero áureo, de la divina proporción se han ocupado filósofos, matemáticos, ocultistas, artistas, místicos, etc. Si hay una prueba de un dedo constructor del universo, es este numero.

El numero áureo. se puede calcular de un modo sencillo, escogemos una barra de madera, el palo de una escoba, pongamos de ejemplo, la idea es marcar un punto en el palo de la escoba que cumpla una cierta proporcionalidad representada en la imagen de la derecha. Cortamos la escoba por el punto B, nos quedan dos segmentos de palo de escoba, al grande le llamamos A al pequeño B y a la suma de A y B le llamaremos A+B

Cualesquiera que sea el tamaño de A+B el numero áureo. será A/B y (A+B)/A

Otra formula para calcularlo, algo mas filosófica si nos atrevemos a usar ese termino es partir de los números o secuencia Fibonacci. La secuencia Fibonacci nace con el numero 0, seguido del 1 y sumándolos añadir el resultado y volver a sumar los dos ultimos numeros:

0, 1
0. 1, 1

Sucesivamente

0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13.......

Dividir cualquier numero por el numero anterior nos dará una aproximación al numero áureo. mas perfecta cuanto mas cerca se esté del infinito, por lo que desde un punto de vista el numero de Dios es infinito/infinito-1

La formula practica de calcular el numero áureo de un modo sencillo es con la ecuación de calculo ya conocida que es (1+ raíz(5))/2