sábado, 13 de junio de 2015

El limite de la racionalidad.

Un buen amigo mio, que es absolutamente racionalista y anti todo lo que no se pueda pesar, medir, tasar o definir en un laboratorio, publicó en una web hace mucho tiempo una clasificación de lo que el llamaba “diversos tipos de crédulos”, para dicha clasificación uso la idea de la posible existencia de vida extraterrestre. 

Dicha clasificación era. 

  • Crédulos: aquellos que dicen que pueden existir extraterrestres para lo cual, argumentan cosas que entran en la racionalidad humana, como la ecuación de Drake, el sentido de la intuición, noesis o incluso razones religiosas, etc.
  • Magufos (neologismo derivado de unir las palabras MAGo y UFO): aquellos que dicen que existen extraterrestres y lo argumentan con aseveraciones tan dudosas como la premisa, como “los extraterrestres existen por que alguien conduce los OVNI's”, o “los extraterrestres existen por que alguien hizo las pirámides” o cualquier otra argumentación circular.
  • Esohistericos (neologismo derivado de unir las palabras  ESOtericos e HISTERICOS): aquellos que argumentan que los extraterrestres existen por que se han dado un paseo con ellos en sus naves por Ganímedes, Raticulín, por Alpha, Beta y la confederación ínter-galáctica.

Ciertamente si en esta clasificación cambiáramos el nombre de “crédulo” por el de “curioso” o “inquieto”, esa definición debería ser la del verdadero buscador de la luz.

¿Cual es pues el limite de la irracionalidad que nos podemos permitir?, o ¿Cual es el limite inestable donde podemos ir mas allá?, la respuesta esta en la definición de crédulo: la noesis.



¿Que es la noesis?

Si tenemos en cuenta la experiencia esotérica en sí misma, es decir, valorándola en su vivencia real, haciendo abstracción de su significado, y llevándola solo como una idea de nuestra mente, podemos tener una conciencia personal de la existencia de cosas reales e irreales para otros, que existen en esencia.  Para otros sera un sueño, una idea, pero para nosotros ES y esa realidad la asumimos como propia.

Esa visión personal, esa comprensión intima, tomada como entidad voluble y no como hechos específicos de la conciencia, es decir en nosotros como seres y no en el sujeto empírico mental, entenderemos que existen otras realidades que están en nosotros, pero que son percibidas por los profanos a ellas como irracionalidades

Así pues, las experiencias esotéricas vividas, no son experiencias materiales, transmisibles y comunicables y en sí mismas no son experiencias intencionales si no vitales

Por ello, solo quien interioriza la experiencia la comprende como propia, la desea, la necesita para vivir, avanzar y evolucionar y hará cualquier cosa para repetirla y quien la ve de modo material, transmisible, comunicable sera una burda representación de la irracionalidad.