sábado, 25 de octubre de 2014

Las connotaciones mágicas de los animales.

¿Como explicar la irresistible atracción que ejerce el vuelo de los pájaros o el encanto, elegancia y majestuosidad de los andares de un felino?, parece que de modo inconsciente los animales nos provocan una reacción mas allá de la contemplación y estudio de su naturaleza, nos proporcionan una experiencia cognitiva mas autentica y profunda y, en algunas personas, incluso mágica.

Para aquellas personas con sensibilidad espiritual, los animales se convierten en una especie de espejo donde les observamos y nos observamos los valores que tienen o que queremos tener, esos valores se interpretan internamente y nos hablan llenos de alegorías y analogías, a veces desde lo mas profundo de nuestro pensamiento. La imaginación, ¿convenimos en decir imaginación a falta de mejor palabra?, nos lleva a recorrer universos excesivamente lejanos: la inmensidad del aire, la profundidad de los océanos y las sombras visitad del interior de la tierra, buscando en ellas la piedra escondida que, rectificandola nos regala nuestro propio camino.

tótem animales
La visión del tótem.
La interpretacion de esos valores aportados por los animales son efímeras, de alguna manera fluye en nosotros y se revelan por las cualidades que, no solo tienen en si mismos, si no por el carácter fantástico e inalcanzable que les otorgamos. Son pues, elementos básicos del concepto de tótem

Los animales, como simbolo o arquetipo, tienen la facultad de ofrecernos una experiencia, por la cual, el ser humano, si tiene los instrumentos adecuados, puede aprehender toda la carga espiritual del mundo animal que consiste en los sentidos mórficos y las analogías multiformes diversas donde el infinito del tiempo y el proceso evolutivo han hecho que se sublimen por encima de su propia sustancia.

Las virtudes totémicas de los animales son desconocidas e inefables, la naturaleza misma de su inalcanzable alteridad, lo son para el común de los mortales, pero no para aquellos que eligen un tótem, pero no hablamos de un tótem como en la mitología de algunas sociedades que se toma como emblema protector, hablamos de un tótem personal, un referente estable, un alter ego, que como hemos dicho al asumirse se alcanza lo inalcanzable, una alteridad.

Zoo mimetismo
Zoo mimetismo
La historia nos demuestra que en el inconsciente colectivo, esta asociación humano-animal esta presente en multitud de pensamientos mágicos, pensemos como ejemplo sencillo en el lobo-hombre (que no hombre lobo), o en la multitud de leyendas similares de zoo-mimetismo, el hombre lo imita todo, es el animal mimético por naturaleza, es un animal simbólico, recordemos que para los neo kantianos la característica principal del hombre es su capacidad de simbolización y que la mejor forma para entenderlo es el estudio de los símbolos que toma de la naturaleza y en especial de los animales.

Dragones, unicornios, pegasos, quimeras, fenix, hipogrifos, nekomatas, medusas o los modernos renos navideños, los humanos siempre hemos buscado el tótem, el simbolismo de lo que somos o de lo que queremos ser.

Mención aparte merece el concepto del animal guía, con un rol de consejero o de compañero de vida, el animal guía ha sido magníficamente retratado por el conejo blanco de “Alicia en el país de las maravillas”, mostrando a Alicia durante un proceso frenético un sin fin de experiencias cognitivas. Si, estoy diciendo que muchas personas tienen la experiencia de tener a su lado un animal guía, no voy a entrar en intentar explicar si es una experiencia real, ilusoria u onírica, pero lo cierto es que es mas común de lo que podemos imaginar. Pero ¿De que sirve un animal guía?

En general la experiencia de los animales guía se pueden subdividir en tres tipos:
  • Consejeros ayudantes a la reflexión, permiten el dialogo interior con una figura externa con informaciones asimétricas que permiten de un modo sinérgico la interación, provocan un efecto espejo con nuestro propio interior.
  • En un contexto de una sociedad de caos, hipócrita, absurda si se me permite, los animales guía encarnan la vida natural, el retorno a valores mas humanos y menos socializados, es un referente a lo autentico, a lo netamente humano.
  • Mostrador de verdades, el icono animal guía, no tiene por que reconocer errores pero si cometerlos, por lo que nos muestras nuestros propios errores.

Curiosamente, los animales guía no son antropomórficos como el conejo blanco antes nombrado, tampoco son animales fabulosos como las quimeras y los hipogrifos, se perciben reales y en ocasiones sencillos.