lunes, 22 de septiembre de 2014

Sincretismo, ortodoxia y adaptación.

En el mundo esotérico, existe una importante falta de conocimiento intelectual mínimo necesario para una coherencia en los actos y una pureza en el camino que se sigue. La falta de conocimiento hace que nuestra mente, consciente o inconscientemente tienda a rellenar aquellos puntos que desconocemos y al transmitir las ideas

Pongamos un ejemplo, introduzcamos en cualquier buscador Internet “sanación esenia” y veremos como aparecen una multiplicidad de webs, blogs y foros hablando del tema y la practica totalidad de los mismos hacen referencia a una terapia alternativa pero aderezada con imágenes de santos, vírgenes católicas y en algunos casos piedras y colgantes. Si hacemos un repaso a la idea que la sanación esenia, como su nombre parece indicar, es de origen esenio y sabiendo que los esenios son un movimiento social judío del siglo II adC, lo de las imágenes de santos católicos es tan aberrante en concepto como considerar deporte sano la ingesta olímpica de bocadillos de panceta.

Ejemplo de sincretismo
Sabemos que los esenios usaban una técnica por la oración y el masaje que funcionaba restableciendo la circulación de la energía que ha sido perturbada, una técnica probablemente importada de sus vecinos del este pero no sabemos mucho mas siendo objetivo. Así con lo poco que sabemos nuestro cerebro usa una técnica para complementar lo que no sabe con lo que si sabe aunque poco tenga que ver. Cuando desconocemos las cosas y nos falta conocimiento nuestro cerebro crea cortocircuitos que nos permite rellenar los que no conocemos, creando escenarios ficticios.

Así pues, quedemos con una idea clara: si no tenemos todos los datos, tenderemos a inventárnoslos, y ademas, a creérnoslos como ciertos e incluso a enseñar lo que “no sabemos” como cierto.

Estas creaciones mentales, como las imágenes católicas en un contexto esenio, son sincretismos, es decir, intentos de armonizar tradiciones y doctrinas distintas que no guardan una coherencia sustancial. Esos sincretismos llegan a ser tan reales en nuestra mente que no admitimos la verdad, por ejemplo, en ningún texto religioso, ni la Biblia ni ningún otro se habla de que a Cristo lo adoraran reyes y muchos menos que fueran tres, sin embargo nos es mucho mas fácil admitir el sincretismo falso, que la verdad. La practica totalidad de la población admite como cierto algo que simplemente es un invento mental para rellenar en nuestra mente lo que no sabemos.

La contraposición al sincretismo, es la ortodoxia, es decir, basarse en la creencia objetiva, aquella que todos podemos contrastar con datos y en el mundo esotérico esto representa acudir a la raíz, a la fuente de la idea y no interpretarla, seguirla al pie de la letra.

La adaptación es actualizar o releer con los conocimientos actuales no es sincretismo ni esta lejos de la ortodoxia.

Permitirme pues un ejemplo basado en el mundo ritualista masónico.

El rito escoces antiguo y aceptado, publicado en 1816 por las logias afrancesadas, pregunta al candidato: “Caballero, vos queréis ser miembros de esta franca hermandad. ¿Jura por su honor de caballero y por el recuerdo de sus antepasados que saldrá victorioso de las pruebas a la que nos, voy a someterle?”

Utilizar esta formula hoy en día, sería la ortodoxia mas pura, pero para muchas personas carecería de sentido, hoy, la mayoría de las logias usan un lenguaje mas moderno, adaptado; “Caballero, ha solicitado ser miembro de esta hermandad ¿Promete por su honor que realizara las pruebas a la que vamos a someterle?”


El sincretismo, sería olvidar el concepto real y al no usar en la actualidad conceptos como honor y hermandar colocamos de modo incoherente sentencias y dichos de otros ámbitos, en este caso el texto sería: “Tio, vamos a hacer un rito así, como antiguo, pero como si hay que ir se va y ir pa na es tontería, prometenos que vas ha hacerlo todo.”