lunes, 25 de agosto de 2014

Basilio Valentín y las doce claves alquímicas.

Basilio Valentín (Basilius Valentinus) es un enigma en si mismo, en realidad no sabemos quien fue ni que hacía, fue probablemente un canónigo benedictino del priorato de St Peter en la actual Alemania, pero no existen datos que lo corroboren, es conocido por su labor en la alquimia pero diversas investigaciones apuntan a que no era el autor de los textos y que estos eran de Johann Tholden, que es conocido precisamente por ser el editor de las obras de Basilio Valentín. Parece que estámos como en el caso de Fulcanelli donde el editor era realmente autor y simplemente Valentín fuera un personaje.

Sea Valentín o sea Tholden, a nosotros nos importa la obra de un gran alquimista, y quimico que descubrió formas de obtener amoniaco, describió la forma de la producción de ácido clorhídrico por acidificación con cloruro de sodio , y el aceite de vitriolo entre otra logros, Basil Valentín ha quedado retratado para la historia por dar nombre a otro descubrimiento suyo: el oxido de antimonio “valentinita”.

Su obra alquímica mas importante es la redacción de las doce claves alquímicas, en su libro Duodecim Claves philosophicæ (Las doce claves filosóficas), donde en doce capítulos explica la fases alegóricas de la trasmutación alquímica, Cada capítulo, o "clave", es una descripción alegórica de un paso en el proceso por el que la piedra filosofal se puede crear. En cada clave, los nombres simbólicos que se utilizan para indicar los ingredientes críticos se cambian, al igual que los ingredientes se transforman a sí mismos. Las claves están escritas de tal manera que al mismo tiempo ocultan, revelan e iluminan al lector. Ocultan al profano, revelan al aprendiz y esperaba que sólo un lector conocedor o experto alquímico pudiera interpretar correctamente el lenguaje velado del texto alegórico y sus imágenes relacionadas.

El trabajo de Valentín no estába acompañado de imágenes, solo descripciones, hasta que Michael Maier, un alquimista al servicio de Rodolfo II de Hasburgo, hiciera una serie de láminas explicativas y reveladoras de la obra.

A Basilio Valentín se le reconoce tambien la formulación del anagrama VITRIOL “Visita Interiora Terras Rectificatur Invenies Ocultum Lapidum” (Visita el interior de la tierra, rectificando encontraras la piedra escondida), que es la base de la iniciación masónica y es fundamental en la mayoría de sistemas iniciáticos simbólicos.

Las doce claves

Primera clave.

Un rey finamente vestido con Reina a la derecha, en un paisaje con una ciudad o un castillo en el fondo izquierdo. El rey sostiene un cetro en su mano derecha, la Reina tiene tres flores en su mano derecha y un pavo real a su izquierda. Delante del Rey un lobo o un perro salta sobre un crisol colocado al fuego. En frente de la reina, un anciano con una guadaña y una pierna lisiada anda a través de un fuego en el que se calienta un recipiente.





Segunda clave

Mercurio está sosteniendo un caduceo en cada mano. A la izquierda el Sol y a la derecha la luna. Bajo sus pies un par de alas, a su izquierda, un hombre con una espada en la que una serpiente se enrosca, a su derecha un hombre con una espada, en la que un ave se posa.






Tercera clave

Un dragón con alas con la cola enroscada y lengua puntiaguda está en primer plano. El fondo es un paisaje con altas montañas y una ciudad o castillo, a la izquierda detrás del dragón hay un lobo corriendo con un pájaro en su boca y un zorro a su espalda. El zorro, a su vez, está siendo atacado por un gallo.






Cuarta clave

Un esqueleto se encuentra en una caja o féretro cubierto, a la izquierda una vela se quema, mientras que en la derecha hay un tocón de árbol. Detrás una iglesia.






Quinta clave

A la derecha una mujer está junto a un pedestal rectangular (posiblemente un horno, aunque no hay llamas son visibles). Un frasco en el pedestal contiene líquido a partir del cual los gases se están levantando. La mujer sostiene un corazón del que florecen siete rosas. La parte superior del matraz se conecta a la cabeza de la mujer, vemos también un alquimista con un fuelle, también está representado Cupido con los ojos vendados que apunta una flecha con su arco a la mujer, a la izquierda se encuentra un león con una corona sobre su cabeza.


Sexta clave

En el centro de la imagen hay un obispo con la mano derecha levantada para bendecir la boda de un Rey (a la izquierda) y la Reina (derecha). Ellos están bajo una nube oscura de la que está cayendo fuertes lluvias. Por encima de la nube se forma un arco iris. A la izquierda del Rey está el Sol y en la derecha de la reina está la Luna creciente. Debajo del sol hay un ganso. A la izquierda, cerca del Rey hay un recipiente cilíndrico que está siendo calentado en un incendio. La parte superior del recipiente es una cabeza de doble cara, de cuyas bocas venido recogiendo matraces. La parte superior de la cabeza tiene llamas, a la derecha de la Reina se encuentra un alquimista con un tridente, vertiendo líquido de un frasco en un baño de agua en la que un alambique se calienta encima de un horno. Los humos que se emiten se condensan y se recogen en un matraz que ya contiene una capa de líquido.

Séptima clave

Una mujer sostiene una balanza en la mano derecha y una espada en la izquierda y se encuentra detrás de un frasco grande. "Sigilum Hermelis" (el Sello de Hermes). "CAOS", en un círculo marcado con las cuatro estaciones alrededor de un cuadrado marcado "Sal philosophorum" (Sal de los Filósofos), dentro de los cuales un triángulo está inscrito con AQVA (agua).


Octava clave

En un recinto amurallado, dos hombres sentados con ballestas apuntan a un blanco cuadrado con una diana circular, y una llave encima de ella. Siete flechas han dado en el blanco. Entre estos dos hombres hay cuatro pequeñas cruces y una tumba abierta en la que un cadáver resucitado está de pie con las manos levantadas. A la izquierda de la tumba, el maíz está brotando. En primer plano, un cadáver se encuentra en un campo arado. A la izquierda, un hombre siembra el grano. Detrás del hombre cuatro aves están comiéndose el grano. Debajo del cadáver hay una cruz. A la derecha se encuentra un ángel con alas sosteniendo un cetro en su mano izquierda, y soplando una trompeta.


Novena clave

En un círculo en la parte inferior hay tres corazones fuera de los cuales tres serpientes emergen, la cabeza de cada una curvada hacia el centro. En la parte superior del círculo hay un hombre y una mujer: sus cuerpos están doblados para que juntos la cabeza y los pies apunten en las cuatro direcciones. En cada una de las cuatro direcciones hay un pájaro: a los pies de la mujer hay un pavo real, a la cabeza un ganso, en los pies del hombre un cuervo, y en la cabeza un águila con las alas extendidas.



Décima clave

Alrededor de un triángulo radiante invertido, están escritas las leyendas "NATVS SVM EX HERMOGENE." (he nacido de Hermógenes), "HYPERION ELEGIT ME." (Hyperion me eligió.), Y "ABSQ IAMSVPH COGOR INTERIRE." (Sin Iamsoph estoy destinado a perecer.) Dentro de los vértices del triángulo están los símbolos del Sol, la Luna y Mercurio nominados con letras hebreas, en su interior un círculo radiante con palabras hebreas ilegibles, probablemente una formula de cábala.


Undécima clave

En un paisaje, se acercan a dos leones luchando. Cada león es montado por una mujer que sostiene en su mano un corazón del que brota una planta con una flor, la de la izquierda solar y la de la derecha lunar . La mujer de la izquierda tiene el corazón en la mano derecha, la mujer de la derecha en la mano izquierda. Detrás de la mujer de la izquierda encontramos un caballero con su espada en alto. El león de la derecha es seguido por cuatro cachorros.


Duodécima clave o clave de Reyes


Dentro de un laboratorio de un alquimista trabaja con las pinzas en la mano izquierda. Con la mano derecha señala un crisol triangular con el símbolo de Mercurio del cual crecen dos rosas, a través de una ventana abierta detrás del crisol, el Sol y la Luna, a la izquierda del alquimista hay un gran horno en forma de barril del que provienen de las llamas y el humo, a su derecha están los estantes con instrumentos y libros. Por debajo de los estantes, un león sostiene la cabeza de una serpiente en sus mandíbulas.