lunes, 7 de julio de 2014

Heinrich Cornelius Agrippa

Heinrich Cornelius Agrippa
Heinrich Cornelius Agrippa
En nuestra miniserie de las grandes figuras del esoterismo, vamos a hacer mención a Cornelius Agrippa, que, pese a tener un nombre que apunta al clasicismo romano, en realidad fue un hombre de Centro Europa y del siglo XV

Nació en Colonia con el nombre de Heinrich Cornelius, y esta considerado como un erudito, sus conocimiento abarcaban la jurisprudencia, medicina, astrología y teología. Su fama fue tal, que otro erudito, Marc-Antoine Del Rio le llamaba el “Archimago”. Su vida profesional fue como mago y alquimista para personajes tan importantes en la época como el Emperador Maximiliano de Austria, Fernando II de Aragón o Luisa de Savoya.

Fundó en el sur de Francia, en Avignon una asociación alquímica y cabalística y esta asociación eminentemente investigadora, tuvo contactos con el esotérico abad Juan Trithemius. De la fusión de los pensamientos de Juan Trithemius y los miembros de la asociación indicada, nació el primer texto de la obra “La philosophie occulte”. Posteriormente entra de lleno en el estudio de los texto herméticos, en especial los Poimandres y los corpus hermeticum.

En 1523 presenta otra obra “los calendarios astrológicos”, fuente de la actual astrología.

Escribe “de la nobleza y la excelencia del sexo femenino”, el primer tratado feminista de la historia.

El rosacrucismo, intentó en sus primeras etapas en situar a Agrippa como uno de sus miembros ocultos previos a la aparición de la Fama Fraternitatis. Pero lo cierto es que Agrippa y su asociación de esotéricos siempre huyó de las etiquetas.


Como curiosidad, Agrippa aparece en la novela de M. Shelley “Frankenstein”, en la novela de  J.K. Rowling “Harry Potter y la piedra filosofal” como uno de los cromos que le faltan a Ron Weasley, en el juego de ordenador “Amnesia: The Dark Descent” y en otros muchos relatos