lunes, 10 de marzo de 2014

¿Quienes son los Maestros Ocultos?


Cuando Helena Blavatsky publico su obra “Isis sin velo”, se convirtió rápidamente en un referente indispensable para comprender los movimientos y la evolución del pensamiento esotérico.  El libro se escribió con la pretensión de ser la clave maestra de los misterios de la ciencia y la teología moderna y de la actualidad. En el segundo tomo del libro apunto hacia una idea que desarrollo en su posterior obra “La doctrina secreta”, que afirmaba que los designios de la  humanidad están regidos, controlados y guiados por una hermandad esotérica de Maestros Ocultos.

Estos Maestros Ocultos, están descritos en estas obras como unos seres que difícilmente podemos catalogar como puramente humanos, dado que se les atribuyen cualidades que superan la cognición de los comunes mortales, cualidades que van desde la clarividencia a la telepatía pasando incluso por la ubicuidad. Estos Maestros Ocultos se sitúan, siempre según Blavatsky en algún punto de las estribaciones  tibetanas del Himalaya.

Preste Juan
Preste Juan, origen de las leyendas
de los Maestros Oultos.
Evidentemente el relato de los Maestros Ocultos, es cuanto menos peculiar, pero Alfred Percy Sinnett, un filosofo, periodista y escritor de las obras  “El mundo Oculto” y “El budismo esotérico”, en su calidad de director de prensa de la India Británica, se hizo eco de unas cartas escritas supuestamente por miembros de la hermandad de los Maestros Ocultos en las que se describía una visión del mundo absolutamente romántica a la par de misteriosa. 

Esas cartas provocaron a principios del siglo XX un interés internacional que provocó, por un lado la confirmación de las tesis de Blavatsky que derivó en su corriente ascendente y popularización de la sociedad teosófica y como daño colateral los esfuerzos británicos y alemanes durante la segunda guerra mundial en controlar el Tíbet. Pese a que el Tíbet se mantuvo neutral, durante la guerra, hubo presiones de alinearse a uno y otro bando y se mandaron múltiples expediciones de escaladores.

En cualquier caso, la idea de los Maestros Ocultos, forma ya parte de la tradición esotérica occidental, sea esta aceptada como una historia real o una leyenda que intenta transmitir una enseñanza.

Sin embargo, la idea de los Maestros Ocultos, no era nueva, recordemos que en el renacimiento apareció la fama fraternitatis, documento en el que se describía una hermandad cuyos adeptos ocultos eran a su vez los guías sutiles de los destinos del mundo.

Tampoco las informaciones de Blavatsky/ Sinnett fueron las ultimas, durante el siglo XIX, la Orden Hermética del Alba Dorada  también apuntaba hacia una Orden de Jefes Secretos conductores del mundo. En este caso, los Jefes Secretos dejaban de ser necesariamente tibetanos.

Posteriormente las informaciones vuelven a surgir, esta vez de la mano de Dion Fortune, que era el pseudonimo de Violet Penry-Evans, líder de la Sociedad de la Luz Interior, quien hablaba de unos adeptos del plano interior de los que sugería que su hábitat habitual era el plano astral 

Y solo era posible comunicarse con ellos en dicho plano. Dion Fortune, decía además, que los adeptos del plano interior, englobaban a los Maestros Ocultos de Blavatsky/ Sinnett los Jefes Secretos de la Orden Hermética del Alba Dorada y literalmente “cuantos maestros ascendidos sean expuestos”.

Hoy en día y con la explosión comercial de los asuntos espirituales, multitud de organizaciones de la tendencia de nueva era, dicen estar en contacto con estos Maestros Ocultos, o al menos uno que les sirve de guía.

Desde este blog, como no puede ser de otra manera, somos muy tradicionalistas y vemos estas ideas y expresiones como derivadas del mito del Preste Juan, pero esto, ya es otra historia.