jueves, 6 de marzo de 2014

Las diversas formas de pensar en el mundo esotérico.

Acercarse al esoterismo implica tener un punto de partida que va indisolublemente ligado a una forma de pensar que nos condiciona de un modo natural hacia un camino que es distinto entre unas personas u otras.

Recientemente, hablando con un amigo, le recomendé un autor frente a otro por que era mas parecida la aproximación a su pensamiento esotérico, mi amigo, no sin falta de sorpresa me dijo ¿y cual es mi forma de pensamiento esotérico?.

Sería un autentico majadero que pretendiera hacer una clasificación fidedigna sobre las formas de pensar entre los buscadores de la luz, y consciente como soy que generalizar siempre es incorrecto, se que este post puede ser controvertido, pero como no soy, en absoluto, una persona políticamente correcta voy a hacer una aproximación a cinco modelos de pensar donde podemos clasificar, aunque sea groseramente a todos aquellos que se aproximan al esoterismo.

Imaginemos que esta imagen bucólica es: LA VERDAD, dicho así, en mayúsculas representado la verdad total y absoluta, el conocimiento omnímodo


Como ya expresamos en el articulo dedicado al Ein Sof la verdad no es alcanzable por el ser humano y solo vemos partes, ¿Pero que vemos y como nos aproximamos a ella?

El tradicionalista

El tradicionalista es un purista, ensimismado en la revelación correcta y exacta de lo que sabe, entiende que la verdad es transmitida por la tradición y el legado histórico. Por lo tanto busca la verdad en el símbolo, en el ritual y en el estudio de la filosofía. Como decía Confucio, sabe lo que sabe y sabe lo que ignora. Su visión de la verdad es fragmentada, son trozos de sabiduría, correctos y claros pero aislados entre si, a veces solapados.



El religioso

El místico, el religioso solo sabe que la verdad es una, y esta verdad tiene un centro de gravedad, la fe. Por lo que todo lo que conoce gira o debe girar en torno a ese punto central que es invariable y soportado por la creencia, incluso en el caso que ese centro de gravedad permanente no sea capaz de sustentar una imagen clara de la verdad.






El innato

Como su nombre indica, desde lo mas profundo de si mismo tiene una imagen de la realidad personal, es completa pero difusa, en ocasiones no comprende lo que su interior le da a comprender por que se detiene en el detalle, cuando su virtud es la capacidad de ver el conjunto de las cosas como un todo. Le falta la precisión del tradicionalista y no acepta la explicación mística.

Sin duda, la mejor visión



El new age

Sabe que la verdad existe, la busca en la disparidad, , no tiene la visión de conjunto de un innato, tiene fe pero no es místico y no tiene la visión de un tradicionalista. 

Su busqueda es multifocalizada, y su centro es las busqueda misma.

Es, y perdóneseme la expresión, un “picaflor”






El profano

La imagen, creo que lo dice todo.

El profano ve un mundo gris, mecanico y estandar, nacen, viven y mueren, que no es malo en si mismo, pero no tienen inquietudes espirituales.