lunes, 31 de marzo de 2014

¿De verdad estamos preparados para emprender la perfección espiritual?


Hoy nos tomamos la licencia de abordar un tema que suele molestar a los que creen tener la verdad de su lado y que cualquier cuestionamiento de sus emanaciones sean orales o escritas les hace revolverse en su silla despreciar la opinión contraria. Nos referimos a tomarnos la licencia de especular en torno a la necesidad o no de la perfección espiritual que tantas veces defendemos. Muchos buscamos, de muchas maneras, nuestra propia perfección, en especial en el mundo esotérico y espiritual, pero, detengámonos un momento y preguntémonos ¿Estamos en seguros de cual es la dirección de nuestro perfeccionamiento?. ¿Vamos a ser mejores interiormente siguiendo un camino esotérico?, ¿acaso servimos mejor a nuestra familia y nuestra sociedad?.


El camino esotérico nos enseña que el conocimiento es la base, lo indispensable para dar el primer paso, por que el conocimiento nos aleja de dogmas y perjuicios de las supersticiones que preñan el ambiente. También nos pide ciertas dosis de humildad y paciencia para recorrer, paso a paso, el camino marcado por los maestros predecesores que nos dibujan la ruta trazando un fugaz dibujo en el etéreo elemento con su dedo. Nos piden también la sumisión a las leyes naturales y jerarquías, al la introspección de los símbolos, al respeto a los rituales y mecánicas de trabajo.

Un camino que nos inculca lealtad, nos señala a los maestros como verdaderos hermanos y nos pide amar y reverenciar los pasos de todo corazón, y todo ello con libertad de conciencia y elección.

Hacemos un ejercicio memoria histórica, y quizás en épocas pretéritas, cuando atardecía y las labores no podían realizarse, el buscador de la luz bien pudiera sentarse en el atrio, solo o en compañía, para especular sobre las verdades eternas y sobre como ser artífices del propio destino sondeando en la comprensión de las fuerzas del universo y de cómo nos influyen. Podían pasar un tiempo diario, escudriñando las señales, deteniéndose en el detalle de un símbolo, comprender una palabra o una intención.

Hoy vivimos en un mundo 8+8+8 8 horas para descansar, 8 para trabajar y las 8 restantes de libre disposición, que nos dejan el tiempo limitado a la supervivencia, no tenemos mas vida, los que la tienen, para fugaces vacaciones que no nos permiten tiempo para conocernos a nosotros mismos.

Y en esta realidad ¿De verdad estamos preparados para emprender la perfección espiritual?.

Lo cierto es que quienes hemos recibido los primeros pasos en el camino, sabemos que brillamos en nuestras conciencias y se nos enciende la luz de deber y la verdad siendo difícil parar, pero ¿Vale la pena empezar?

Esoterismo real contra esoterismo falso.

Recientemente he estado escuchando el concierto del Año Nuevo Chino, en el Banhu que un músico interpretaba varias piezas...