lunes, 24 de marzo de 2014

Dar cera, pulir cera.


Los que tenemos cierta edad, recordamos la memorable escena del Maestro Miyagi y su alumno Daniel San en la película “Karate Kid”, recordémosla.

Un joven, Daniel San, quiere aprender Karate con el conserje de su edificio, en su primera cita para aprender Karate, el muchacho llega dispuesto a liarse a mamporros con algún saco de entrenamiento o ha hacer catas de artes marciales, sin embargo, su Maestro pronto lo pone en su sitio, esta es la conversación:

-Primero hacer pacto sagrado, esa mi parte, tu prometes aprender, esa tu parte, yo digo, tu haces, no preguntas, esa tu parte, ¿trato?
-¡Trato!, contesta Daniel San animosamente
-Hay, primero lavar todos coches, luego cera.
-¿Por qué tengo que lavar to….
-No, no, no, recuerda trato, no preguntas.
-Si pero…
-Dar cera mano derecha, pulir cera mano izquierda., inspirar por nariz, espirar  por boca, dar cera, pulir cera, no olvides respiración, muy importante, dar cera, pulir cera, dar cera, pulir cera
-¿De donde han salido estos coches?
-Detroit, dar cera, pulir cera, dar cera, pulir cera, dar cera, pulir cera

Dejando de lado que la traducción en España es desastrosa, dado que pulir implica eliminar el encerado, y que tendría que haber sido “dar cera, quitar cera” “Wax on, wax off” en el original, este texto es interesante en el contexto del aprendizaje esotérico.

Antes, dió cera
y pulío cera.
Los sistemas iniciáticos, todos ellos, tienen componentes que a veces son incomprensibles para el aprendiz o neófito, sobre todo en esta época donde demasiadas veces nadie se fía de nadie, sin embargo, el paso adelante, ese salto de fe, es indispensable y continuado en el tiempo. Cuando la iniciación es grupal, donde el neófito se une al grupo, es normal pedirle por adelantado una cantidad de dinero considerable, a veces las cuotas de uno o varios años... ¿Quieres entrar en un grupo iniciático?, lo demuestras poniendo varios cientos de euros encima de la mesa. ¿Es esto bueno o malo?, evidentemente aleja a los curiosos y solo acceden los que tienen una intención firme y decidida.

Pero mas allá de esto,  el recipiendario a un camino esotérico tiene que pagar, no necesariamente dinero, pero si pagar un peaje lo suficientemente duro para eliminar a cualquier curioso o no resoluto. Ese peaje, que es al margen del económico, busca garantizar que la enseñanza se mantendrá en el tiempo y que el candidato esta dispuesto a recorrer todo el camino iniciático.

Además, las enseñanzas esotéricas no se pueden dar como quien explica aritmética, tienen un proceso que se prolonga en el tiempo con caminos escasamente trazados y que en demasiadas ocasiones hay que detener al alumno para que no se contamine de datos o conocimientos espurios.  Dicho de otro modo, si el esoterismo, la magia, fuera aritmética, y el alumno esta aprendiendo las divisiones, si el Maestro lo ve jugando con raíces cuadradas le dará una simbólica “colleja”, tal como dice Miyagi “tu prometes aprender, esa tu parte, yo digo, tu haces, no preguntas, esas tu parte”

¿Estas dispuesto a “dar cera, pulir cera"?