miércoles, 6 de noviembre de 2013

La relación entre fascismo y esoterismo.


Si, reconocemos que es un titular algo provocador, en especial de nuestros lectores, socios y amigos, pero hemos querido darle un titulo grandilocuente, transgresor y llamativo a este post por la importancia que le damos a dejar claro este tema.

En el mundo esotérico, somos muchas las personas, las organizaciones y las visiones distintas que podemos encontrar, por lo tanto, para el observador en la distancia y para quien se acerca a pulir las primeras capas de oscuridad para buscar la luz, no es difícil encontrarse ciertos personajes y entidades de ideología claramente ultra conservadora.

Julius Evola
Julius Evola
El mas conocido es, por supuesto, Julius Evola, figura importantísima en la aristocracia y la ultraderecha italiana del siglo XX, un personaje que estaba posicionado tan a la ultra derecha que consideraba a Mussolini y a Hitler poco menos que “blandos”, su misoginia y desprecio a las mujeres era mas que evidente. Sin embargo, sus textos esotéricos siguen siendo referenciales por su claridad de ideas.

Otros grandes pensadores del saber Tradicional, también han sido muy conservadores y próximos a la derecha socio-política, así como algunas organizaciones templarías y de caballería iniciática.

Reconocemos pues, no lo vamos a negar en estas páginas, que en el mundo esotérico existen en algunas organizaciones cierta relación con la ultraderecha, el conservadurismo, la aristocracia, la plutocracia y las formas de gobierno elitistas. Tanto es así, que el ensayista Danielle Mansuino, escribió un texto llamado esoterismo y comunismo, a fin de contrarrestar un poco la idea general antes indicada haciendo hincapié en los pensadores del esoterismo mundial bien conocidos por sus posiciones políticas de ultraizquierda, como Gurdjieff, Feuerbach e incluyendo esoteristas mas conocidos por su filiación política que por su interes en el esoterísmo, como Karl Marx o Hegel.

Las corrientes iniciáticas mas conocidas se podrían segmentar sin demasiados problemas entre las deístas, monárquicas, conservadoras y las adogmáticas y progresistas.

GFB se declara laica, en el sentido que acepta todas las respuestas metafísicas como validas, en tanto que sus postulados no se pongan en contra de los derechos humanos, se considera apolítica, que no distante, del debate de la organización social y por supuesto, rechaza de frente las ideas, por muy tradicionales que sean, que pretenden la imposición de ideas o del trato desigual por razones de genero, etnia, pensamiento o nacionalidad.

¡Viva la libertad!