lunes, 28 de octubre de 2013

Sexo sagrado, un tema controvertido.


De todos es conocido, pero no por ello carente de cierto tabú, la existencia de rituales de sexo sagrado, destinados principalmente a ritos de paso o interactivos, estos suelen ser muy formales y estructurados, en el sentido que no son una relación sexual donde el desarrollo se deja al azar o a la evolución natural, sino que, todos los actos estan previamente calculados para un objetivo sacro.
  

Los mas conocidos, son, los Hieros Gamos, que podríamos interpretarlo como un matrimonio sagrado o quizás se podría precisar algo mas llamándolo boda espiritual, en este ritual, se trata de la unión espiritual a través del sexo como forma de evolución interior. Se han descrito también rituales de boda donde la esposa yace con varios hombres (matrimonio nasamoniano, es el mas conocido), en las tradiciones modernas occidentales queda alguna reminiscencia de este ritual en el beso a la novia por parte de los presentes mas allegados, como los padrinos o amigos del novio.

En general, existen dos finalidades de sexo sagrado, el de iniciación y el de consecución, el de iniciación pretende elevar al recipiendario del mismo en sus cualidades personales dentro de su propia evolución y el de consecución, como su nombre indica, busca una finalidad distinta de la espiritual (fertilidad, beneficios materiales, sanación etc.)

No confundamos los ritos de sexo sagrado con el tantra o el neotrantra que poco o nada tienen que ver en la concepción moderna de estos términos, aunque diversos tipos de tantra sí tienen una relación directa con el tema.

Los rituales sexuales sagrados y ahora entramos ya en materia, tienen la dificultad de ser mas ritual que sexo, dado que el sexo es la vía y no el fin, por lo tanto no dejan los actos y las acciones al azar, sino que están estructurados para su finalidad. Esto conlleva una mecánica invariable con unas normas estrictas para avanzar por todas las fases rituales: purificación, paso o transito, iniciación y consagración (nota: existen mas fases pero no suelen aplicarse a los rituales de sexo sagrado). Esta mecánica, por su complejidad y también por los condicionales éticos y morales, hacen que sea algo complicado encontrar a las personas que desean o estén preparadas para este tipo de rituales tanto para las figuras de oficiante como las de auspiciado.

A lo largo de la historia, esta dificultad ha propiciado la prostitución sagrada, termino extraño, dado que la prostitución es, a fin de cuentas, la expresión más degradada del sexo, y el sexo es la actividad más alejada del reino puro y elevado de lo sagrado.

Las primeras notaciones sobre sexo sagrado, las encontramos en los templos babilónicos de la diosa Ishtar, donde acto sexual realizado en honor de la diosa, por magia simpática o asociativa, proporcionaría fertilidad a las mujeres y a la tierra y, en consecuencia, prosperidad a la ciudad, eran ritos de consecución.  Estos rituales de consecución los encontramos en múltiples manifestaciones culturales y esotéricas como las hetaira-pornê y las Afrodisias en la antigua Grecia.

Encontramos también una curiosa ritualización en occidente, relatada en el libro apócrifo de Jeremías, (Jr 42-43), que relata como las mujeres iban a los templos a perder su virginidad: “Las mujeres, ceñidas con su hilo, están sentadas en los caminos del templo. Y cuando una de ellas, arrastrada por un sacerdote, se acuesta con ella, recrimina a la vecina porque no ha sido considerada como ella ni ha sido roto su hilo”, y en los libros bíblicos canónicos también es bastante sencillo seguir las indicaciones de la ritualización basada en el dios Tammuz-Adonis, en el Cantar de los Cantares y alusiones en otros libros del antiguo testamento (Génesis 38-22, Deuteronomio 23-18 etc.)

Observamos que el sexo sagrado es una constante en la historia, cuando la moralidad imperante en la época lo ha permitido esta ritualización ha sido, no solo pública, sino recomendable cuando no exigible, en épocas donde la moralidad imperante hacía (o hace) estas practicas rituales algo vergonzante se ha recurrido a la prostitución sagrada, sea esta ejercida desde los templos o sea esta un co-participante “de pago” (la famosa película de Stanley Kubrick, Eyes Wide Shut juega con la idea de grupos cerrados donde se practica el sexo ritual, aunque de un modo bastante irreal, dado que estos rituales son normalmente practicados por dos personas).


Escena de la pelicula Eyes Wide Shut de Stanley Kubrick

Pese a que el sexo sagrado es la vía mas potente para la evolución a otros planos, en la actualidad, el sexo ritual esta restringido a muy pocas personas, fundamentalmente por las implicaciones éticas de nuestra sociedad actual. La mayoría de rituales que se pueden encontrar hoy en dia son, en realidad,  juegos para ociosos como relata la película de Kubrick.

Los rituales sagrados mas usuales son los ritos de paso malgaches, Yab yum, Usha y Maypole.


Saber más:

Diccionario de la sexualidad sagrada, Rufus Camphausen
Sacred prostitution and Aphrodite, B. MacLachlan
La rama dorada, James Fracer