miércoles, 14 de agosto de 2013

Saber y creer.


En días pasados me enzarce en una discusión en las redes sociales, cosa que reconozco que es estéril y no hace falta, pero como supongo que todos hemos tenido discusiones estériles y absurdas en las redes sociales, no pasa nada por reconocerlo.

Astronauta de la catedral
Nueva de Salamanca.
Mi contertulio empezó manifestando su mayúscula sorpresa porque había conocido la existencia del famoso “extraterrestre de Salamanca”, que es una figura de un extraterrestre que esta labrada en el pórtico de Ramos de la Catedral nueva. Si escribís “extraterrestre salamanca” en Google saldrán cientos de paginas que se maravillan de cómo en el siglo XV se labró una estatua de un astronauta con todos los detalles.

Te podrias sorprender más al observar que hay imagenes aun mas sorprendentes, hay un dragón comiéndose un cucurucho de helado y varios animales que poca o nula importancia podrían tener en esa época.

Lo cierto es que esas figuras tienen un origen nada misterioso, recientemente en 1992 y para adecentar la catedral por la maravillosa exposición itinerante “La Luz de las Imágenes” se decidió restaurar el pórtico de Ramos y el restaurador de dicho portico  mantuvo una tradición que trata de que cada restaurador o trabajador de la piedra deje su huella en la obra final. Antiguamente eran las marcas de cantero y en la actualidad son figuras modernas. ¡Misterio resuelto!

Losa de Palenque
Chiapas (Mexico)
Mi contertulio, aceptando el hecho que este caso era, en efecto, algo explicable, me pasó información de “otras huellas” de extraterrestres en la tierra, la cual estuve mirando, nada nuevo bajo el sol, la información hacia referencia a la losa de Palenque, las tradiciones de los los indios Hopi, las cuevas de Val Camónica, la Madonna “Virgen con el Niño y San Juan Niño” de Vecchio y por supuesto las afirmaciones de Von Däniken, sin desdeñar las interpretaciones bíblicas de Enoch o Ezequiel donde se puede extraer la idea de la existencia de seres de fuera de nuestro mundo.

Virgen con el Niño y San Juan Niño
Vecchio (Palacio de Vecchio)
Podríamos discutir durante horas la validez como prueba de la losa de Palenque, el Ramayana o decenas de posibles evidencias. Pero no es la cuestión.

La cuestión está entre saber y creer, entre el dato empírico y la fe. Cuando hablamos de un hecho extraordinario, tenemos que ser conscientes que tiene siempre que prevalecer la realidad objetiva frente a la sensación subjetiva. No podemos en ningún caso explicar algo extraordinario con algo más extraordinario aun.

Pongamos un ejemplo y seguimos con la tesis extraterrestre, objetivamente podemos decir que es posible la existencia de seres extraterrestres por muchas razones: si se es creyente en Dios, ¿Por qué Dios no ha podido hacer otros mundos?,  por razones estadísticas, si hay infinidad de planetas ¿Qué impide a la naturaleza crear vida en otro planeta?. Pero lo que no podemos es afirmar la existencia de otros seres basados en tesis débiles e inconsistentes y mucho menos por la fe ciega de su existencia.

En GFB separamos la creencia subjetiva de la realidad objetiva e intentamos no mezclarla.