viernes, 12 de julio de 2013

La armonía de las esferas.


Cuentan que Platón paseaba cuando escucho una serie de ruidos rítmicos, se acercó a la fuente del sonido y vio que un herrero al golpear el hierro con el que trabajaba sobre un yunque con un martillo(1), comprobó con la observación que dependiendo del tamaño del martillo el sonido cambiaba habiendo una relación entre su peso aparente y el tono del sonido.

Platón interpretó que todos los cuerpos, incluidos los celestes, deberían generar un sonido el cual tendría un tono dependiente de su volumen y su distancia al observador. (2)

Platón, en un pasaje de Timeo, explica que esta armonía debería ser una escala basada en las proporciones del alma del mundo y ese alma del mundo no podría ser otra que la emanada por el Demiurgo platónico, es decir el supremo maestro y como para los platónicos los números del demiurgo eran el dos y el tres, la armonía no podría ser otra que la fusión entre los potencias del dos y el tres incluyendo la “unidad” y los dos números básicos.

1,2,3,4,9,8,27 …

Esta correlación de números se pueden extraer ciertas proporciones 1 a 2 (doble), 9 a 8 (semioctava) 3 a 4 (cuarta) y otras relaciones útiles en las matemáticas y en la música.

De estas proporciones los platónicos dedujeron que los planetas emitían sonidos armónicos en el universo. No andaban muy desencaminados los platónicos aunque si errados. En el siglo XVIII, la ley de Bode, o Titius-Bode, pretendía hacer lo mismo con las distancias de los cuerpos celestes creando la siguiente formula a=(n+4)/10 que provocaba una secuencia distinta a la platónica.

0,1,2,4,8,16,32,64,128

Lo cierto es que tanto los platónicos como Bode se equivocaron auque por estrechos margenes. Pero ambos situaron Céres en el ocho, cuando Céres no existía ni se conocía y hoy sabemos que en el 8 estaría el cinturón de asteroides.

Hoy la ciencia nos dice que la armonía de las esferas estaba equivocada, pero las secuencias numéricas nos pueden ayudar a otras investigaciones...


Para acabar una cita de la novela “El ultimo Catón”, de Matilde Asensi.



De los múltiples caminos posibles – reflexionó-, la humanidad eligió probablemente, el mas triste de todos. ¿No le gustaría creer que existe música en el universo?



  1. la historia debe ser probablemente simbólica, la simbología del trabajo, yunque y martillo es bastante popular, desde logotipos socialistas y comunistas a otros de extrema derecha, Mjöllnir, Thor etc.
  2. Platón, La República, 530d y 617b; Critón, 405c)