martes, 30 de julio de 2013

El maestro perfecto.


Un buscador de la luz, buscaba y buscaba y ningún maestro le convencía, empezó su búsqueda hace años, unos maestros le parecieron superficiales, otros les parecieron demasiado inclinados a la religión, otros parecían traídos de una remota aldea tibetana y a otros no les entendía.

Estudió, lo dejó, se ilusionó, se desilusiono... seguía buscando el maestro perfecto.

Algo en el le pedía tesón, lucha.. pero no encontraba el sitio adecuado, todos tenían defectos, en unos el maestro no era muy inteligente, en otros era soberbio, en otros se equivocaba y ¡aun peor!, algunos de los amigos del maestro eran “raros”.

Un dia, el buscador encontró al maestro perfecto, tan culto como sencillo, tan espiritual como asentado en el mundo, tan magnánimo como firme... ¿y los alumnos del maestro?, eran perfectos. 

La sorpresa del buscador es que no le admitieron, PARA ESTUDIAR CON EL MAESTRO PERFECTO, HAY QUE SER PERFECTO.