miércoles, 15 de mayo de 2013

Compañeros del deber, compagnons du devoir, compañonazgo.


Los compañeros del deber, también llamados el compañonazgo, son una curiosa agrupación que sigue vigente en el siglo XXI y es bastante desconocida a la par de interesante.

Como todos sabemos, en las cofradías de trabajadores de las grandes obras de la edad media se gesto un sistema iniciático que posteriormente dio lugar a la masoneríasin embargo, nadie nos cuenta que pasó con los trabajadores de esas obras magnificas, ¿desaparecieron?, no, no lo hicieron, siguieron trabajando y construyendo normalmente, por algo eran trabajadores y tenían que ganarse la vida.

Estos trabajadores, herederos de la asociación obrera de los auténticos constructores, y conocedores de su saber iniciático, mantuvieron el sistema filosofico y el sistema de aprendizaje del oficio, su saber les hizo trabajadores consumados y considerados, desplazándose de obra en obra, manteniendo un carácter libre de señoríos,

Portaban pendientes de oro en el lóbulo de la oreja como señal de su libertad.

Sello de una agrupación de Compagnons,
notese su semejanza con la masonería
Mantuvieron su sistema de Aprendices, normalmente jovenes de 15 o 16 años, Aspirantes cuando los aprendices ya habian demostrado su valía y Compañero que es quien, no solo sabe trabajar, si no que ha completado un viaje de Maestro en Maestro para aprender técnicas de conocimiento, llamado “Tour de Francia” (y que inspira la famosa vuelta ciclista), y logra hacer una obra excepcional, una obra maestra.

No pensemos que pasar de Aprendiz a Aspirante es cosa fácil, no solo tienen que demostrar su saber con un trabajo al que llaman “maqueta de adopción” como prueba, sino que se valora su relación con la ciudad donde se vive, el sentido humanista, así como el comportamiento de cada día.

Un Aspirante, puede lanzarse a hacer el llamado Tour de France, que puede durar varios años, con el objetivo de aprender saberes indispensables para realizar su oficio, buscando maestros que le enseñen conocimientos para llegar a una perfección en su trabajo, del conocimiento de los materiales y de las técnicas a aplicar. Solo los mejores serán futuros compañeros del deber.

Un compañero del deber, puede, según la leyenda del Maestro Jacques (referencia a Jacques de Molay el ultimo Gran Maestre templario) y las leyendas del Rey Salomón sobre la construcción del templo, acceder a los Enfants de Maître Jacques y a los Enfants du Père Soubise, ordenes iniciáticas de las que casi nadie puede llegar a saber, siquiera de su existencia.

Todos los pasos de un nivel a otro están coronados por un rito iniciático.

Su lema es: “SERVIR SANS S'ASSERVIR NI SE SERVIR” (Servir sin someterse ni servirse)