lunes, 29 de abril de 2013

Experiencias especiales, una reflexión


En otras ocasiones hemos hecho  alusión al fenómeno de la parálisis del sueño como fuente razonada de los fenómenos de apariciones, abducciones etc., sin embargo en días pasados un amigo de GFB me comento una particularidad a tener en cuenta que si se piensa parece rebatir la explicación de la parálisis del sueño desde un punto de vista natural. La particularidad es más bien una duda ¿por qué en los casos de parálisis del sueño la experiencia es terrorífica?


Sabemos que las experiencias que los médicos achacan a la parálisis del sueño se relacionan con los fenómenos altamente relacionados con lo misterioso, en especial con el fenómeno de incubo, el de intruso y el de experiencia extracorpórea.

Parece como si la ciencia, quisiera de un plumazo atribuir las experiencias paranormales a las que nos referimos con una amalgama de razones salpicadas de quizás, probablemente, relacionada,  stress y otras definiciones subjetivas en vez de aceptar una realidad que el 60% de la población puede manifestar que lo ha vivido. Cualquier explicación es válida salvo la esotérica, la que reconoce la existencia de fenómenos que no podemos comprender en el plano de la racionalidad pura.

Como hemos dicho, la ciencia reconoce que el 60% de la población, en algún momento de su vida tiene alguna de las experiencias atribuidas a la parálisis del sueño  que como hemos comentado antes son las de intruso, incubo y experiencia extracorpórea.

Fenómeno intruso: es cuando tenemos la convicción que existe una presencia, esa convicción puede provenir de verla, oírla o simplemente sentirla

Fenómeno incubo: va más allá, no solo vemos o escuchamos la presencia si no que está directamente nos toca es una experiencia táctil, muy real.

Fenómeno de experiencia extracorpórea: cuando nuestro cuerpo queda fijo y nuestro cuerpo astral vuela, flota o se desplaza a otro punto

Es importante destacar que esta experiencia extracorpórea NO es un viaje astral, en su momento hablaremos de las diferencias y similitudes.

Achacar exclusivamente a razones médicas que el 60% de la población en algún momento de su vida tiene experiencias tales como presencias, sensaciones de ser sujetado por un ente no humano o experiencias de salir de 
su propio cuerpo no parece que sea muy razonable.

Si vamos al principio de la navaja de Ockham, recordemos, «en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta». Es decir que cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja

¿Qué es más simple pensar que el 60% de la población tiene síntomas neurológicos o que realmente existen experiencias extracorpóreas o sienten presencias inmateriales?