miércoles, 20 de febrero de 2013

Poesía, música y lenguaje hermético


El lenguaje hermético, ha sido necesario durante cientos de años para proteger el conocimiento esotérico y para proteger a los buscadores de la luz de las inquisitorias miradas de poderes de oscuridad.

Hoy en día, en la mayoría de países occidentales, gozamos de unas libertades publicas, cívicas y de expresión, que si bien no son las ideales son al menos suficientes para hablar en libertad del mundo iniciático.

Así pues, el lenguaje hermético quedaría exclusivamente circunscrito a la razón de la protección del conocimiento esotérico para que solo llegara a los buscadores reales.

Recuerdo un experimento que el periódico The Washington Post realizo recientemente, este consistió en que el violinista Joshua Bell, tocara en el metro durante una hora. Este cotizado músico vio como era sistemáticamente ignorado por los pasajeros, pocas personas se pararon a escucharle y solo una persona le reconoció, precisamente una persona que días antes había pagado 100$ por una entrada para verlo actuar.

Con el mundo esotérico pasa como con la música, puesta a disposición libre, simplemente no es apreciada. Por ello es necesario ponerlo un poco difícil, con el lenguaje hermético, a fin de que solo aquellos que realmente estén interesados puedan apreciarlo.

Algo parecido pasa con la expresión poética de sentimientos, cuando son personales, profundos, es casi incompresible el lenguaje, os traigo como ejemplo el famoso poema “voy a dormir” de la maravillosa poetisa argentina Alfonsina Storni

Alfonsina Storni

Dientes de flores, cofia de rocío,

manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme puestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera,
una constelación, la que te guste,
todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes,
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides. Gracias... Ah, un encargo,
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...




¿Quien podría decir que este poema estaba relatando su propio suicidio?. Era algo tan intimo, que solo se puede expresar para aquellos que pueden entenderlo.

El mundo esotérico es tan intimo, que solo se puede expresar a quien puede entenderlo y solo deben entenderlo los dignos de ello.


Notas: 
Mercedes Sosa reinterpretó este poema en su cancion "Alfonsina y el mar"