lunes, 26 de noviembre de 2012

Segundo axioma de la tabla esmeralda.

Siguiendo con los axiomas de la tabla esmeralda, atribuida a Hermes Trimegistro pero que los historiadores ha datado como anterior, al encontrar diversos textos precursores en el Kitab Sirr al-Khaliqa wa Sanat al-Tabia , vamos a enfocar el segundo axioma que reza:

Como todas las cosas fueron creadas por la Palabra del Ser, así todas las cosas fueron creadas a imagen del Uno.

En primer lugar y como base a nuestra argumentacion, queremos empezar haciendo mención a que creemos firmemente que el concepto alquímico de Uno, no tiene porque tener relación directa con un concepto de principio generador del universo cualesquier nombre que le demos. Entendemos que el concepto alquímico del Uno es el mismo que refleja el simbolismo del Ouróboros El Ouróboros simboliza el esfuerzo eterno, la lucha eterna, o el esfuerzo inútil, ya que el ciclo vuelve a comenzar a pesar de las acciones para impedirlo.

Dicho esto, el segundo axioma de la tabla esmeralda se compone de dos partes bien diferenciadas, la primera, claramente cabalística “Como todas las cosas fueron creadas por la Palabra del Ser”, haciendo referencia a la mitología donde la vibración, la palabra, el verbo bíblico dan o quitan la vida y que enlazan y subliman los principios herméticos del Kybalion sobre los principios del kybalion, de vibración, ritmo y generación.

La segunda parte, nos indica una vez mas, los mismos principios haciéndonos notar que nada es inmutable, todo se mueve y todo se repite.

No podemos analizar mucho mas aisladamente, es necesario incursionarse en el texto alquímico para concretizar su sentido de transformación alquímico que se desarrolla en una suerte de análisis de el cambio de una piedra bruta, (recordemos que por el verbo se anima la piedra “golem” en la mitología judaica) en una piedra con alma a través de trabajar para modificarla en su esencia disociar la Tierra del Fuego, lo espeso de lo sutil, aire y del agua, y de toda substancia de la Piedra, de manera que ella permanezca entera y sin inmundicia.

Bajando a la simplicidad de un lenguaje profano, el sentido del axioma es; quien se trabaja una y ora vez en un circulo de trabajo sin fin se despoja de lo innoble para elevarse a la imagen del principio. Nota, el pecado original es un invento para anular idea de que todo nacido es un ser de luz y que realmente tenemos que tender a la pureza del primer instante.