jueves, 30 de agosto de 2012

Valorar a los demas.

Lamentablemente vivimos en una sociedad que ha aprendido que la medida para apreciar el valor de alguien, es importante su situación social, la fortuna, los diplomas, las maneras más o menos sofisticadas, la belleza fisica y en función de estas supuestas ventajas exteriores le dan responsabilidades o le otorgan privilegios. Esta es la razón por la cual, a menudo las personas se quivocan en sus valoraciones a terceros, y se equivocan porque no han tenido en cuenta lo esencial, el carácter.

Un Iniciado, por el contrario, para valorar a otra persona, tiene sólo en cuenta el carácter. El carácter es el conjunto dinámico de características de la persona. Pero nunca el conjunto de características físicas, genéticas o familiares

Al iniciado todo lo que una persona ha podido adquirir o recibir del exterior no le impresiona, porque es fácil adquirir el talento, la destreza, la erudición o incluso, la fortuna: algunos años o incluso algunos meses, según los casos, son suficientes. Pero son necesarias vidas y vidas de trabajo, de esfuerzo para desarrollar cualidades de desinterés, de lealtad, de bondad, de generosidad, de coraje… Y los Iniciados sólo tienen en cuenta estas cualidades

Pensamiento extraido de Omraam Mikhaël Aïvanhov.  Libros recomendados: