viernes, 20 de julio de 2012

Fama Fraternitatis


Fama Fraternitatis, es una obra esotérica, casi mejor un manifiesto, publicado en Kassel, Alemania, en el año 1614, de autor anónimo y desconocido, que ha sido sin embargo atribuida por varios autores a Johann Valentin Andreae (1586-1654), sin que exista no obstante ninguna prueba formal que apoye esta tesis.

Junto con la Confessio Fraternitatis y Las Bodas Químicas de Christian Rosenkreuz, forman el cuerpo fundacional de los rosacruces.

La filosofia rosacuz, desde el punto de vista de El Camino, es una via interesante de conocer por que nos sirve como base para el dominio de uno mismo. Desde El Camino, entendemos que los rosacruces son los verdaderos depositarios del conocimiento místico y esotérico de la persona y su circunstancia. Esta filosofía rosacruz es tan importante que ha sido replicada por multitud de ordenes esotéricas y de la Tradición en alguno de sus grados o círculos.


La filosofía rosacruz, pese a su inherente deísmo, posiblemente derivado de la cultura general de Europa en el siglo XVII, es magnifica y podemos resumirla en el acercamiento a los misterios menores del esoterismo cristiano, enseña que, en el Sendero del Desarrollo existen dos temperamentos: el místico y el intelectual. El místico desdeña los conocimientos intelectuales y, en su evolución, sigue únicamente los dictados del corazón, mientras que el intelectual atiende sólo a la razón y desprecia el sentimiento.

Esta destinada a cristianos que por alguna causa no les llena las explicaciones religiosas sobre la vida, la muerte o la condenación, Las Enseñanzas de la Filosofía Rosacruz desarrollan, paralela y simétricamente, el corazón y el intelecto, dando explicaciones racionales a la religión y fundamentos religiosos a la ciencia. No hacen afirmación alguna irreconciliable con la razón y la lógica, y satisfacen a la mente, dando una explicación razonable a todos los misterios, admitiendo preguntas y dando respuestas lúcidas y profundas. Garantizan, además que, cuanto afirman, lo puede comprobar personalmente cualquiera que se tome el interés suficiente y, practicando esas Enseñanzas, desarrolle las facultades que todos tenemos en potencia.

La Enseñanza, sin embargo, no es un fin en sí misma, sino que se da para que el hombre pueda creer en su corazón lo que la cabeza ha sancionado y para que comience a vivir una vida religiosa en su verdadera acepción. El fin último, pues, de la Enseñanza se cifra en "aprender a pensar con el corazón y a amar con la cabeza.

Se pueden encontrar decenas de organizaciones mas o menos conocidas o con mas o menos éxito en cuanto afiliados y seguidores, de entre todas ellas, yo destaco la que me parece mas pura, mas perfecta, menos mercantilista, la Fraternitas Rosae Crucis. A partie de esta aparecen decenas de organizaciones rosacruces.



Libro imprescindible: