domingo, 15 de julio de 2012

El elefante y los ciegos


Seis sabios ciegos, discutían de como era un elefante, ninguno de ellos lo había visto en su totalidad y solo se guiaban por su tacto de una sola vez que un elefante paso por la aldea.
  • El primero de los sabios tocó las costillas del animal y declaraba que un elefante era como una pared.
  • El segundo sabio, afirmaba que un elefante era como una lanza, pues el solo tocó un colmillo.
  • El tercer sabio, después de palmar su trompa declaraba solemnemente que un elefante es una ser iente áspera.
  • Pero el cuarto sabio, discrepaba al decir que la bestia era una especie de liana, ya que de el solo toco su rabo en movimiento.
  • El quinto sabio, reia a carcajadas, ¿que decís? Gritaba, al tocar la oreja, un elefante es una mariposa gigantesca.
  • El ultimo de los seis sabios se levantó a comprobar quien tenia razón, y todos concluyeron que actuara de juez, toco la pata y declaró que un elefante es una especie de árbol.

Este cuento enseña la relatividad en la que estamos sujetos en la vida, nuestra incapacidad para conocer las verdades y la totalidad de la realidad. Por la vía de los sentidos se aprende, pero no es mas que desde la energía interior que completamos el conocimiento subjetivo provocado por el déficit de información.

¡Respetemos pues las perspectivas diferentes!

Los jainistas, amplían la historia con un séptimo sabio, ¡siete otra vez!, que dijo: “Todos ustedes están en lo cierto. La razón por la que cada uno de ustedes esta diciendo diferentes cosas es que cada uno de ustedes tocó una parte diferente del elefante. Por lo tanto el elefante tiene todas las características que mencionaron”

Los budistas, ignoran la historia y se preguntan: ¿Cual es la naturaleza del elefante?

La mística de Rumi, el musulmán sufí afirma ante este cuento: “Si cada uno tuviera una visión, la expusiera y todos fueran juntos, las diferencias desaparecerían”



Había seis hombres de Indostan
Muy propensos a aprender,
Quienes fueron a ver el elefante
(A pesar de que todos ellos eran ciegos),
Para que cada uno de ellos por observación
Pudieran saciar sus intelectos

Concluyen que el elefante es como una pared,
una vívora, una lanza, un árbol, un abanico
o una soga dependiendo de donde tocaban.

A menudo en las guerras teológicas,
Los disputantes, pienso,
Encarrilados en la total ignorancia
De lo que los otros decían,
Y hablaban sobre el elefante
Que ninguno de ellos había visto